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jueves, 15 de marzo de 2012
jueves, 1 de marzo de 2012
PIEZA DEL MES DE MARZO
Papel y tinta
35 x 20,5 cm
Madrid, 23 de diciembre de 1624
Parroquia de la Candelaria, Zafra
Remitida desde la Corte por don Pedro Laso de la Vega, conde de Los Arcos y gobernador del Estado de Feria, seguramente al contador ducal, se ruega en ella “oración particular y general en todo ese estado” por el tercer duque de Feria, don Gomes Suárez de Figueroa y Córdoba, que era entonces gobernador del Milanesado y estaba “metido en grandes guerras en Italia”.
En 1618 había estallado la llamada Guerra de los Treinta Años, que enfrentó a las grandes potencias europeas en una larga contienda de raíces religiosas, pero que acabó siendo una disputa por la hegemonía continental.
La carta hace alusión a uno de los enfrentamientos por la posesión de la Valtelina, un paso alpino estratégico que permitía la comunicación entre las posesiones españolas del norte de Italia y de los Países Bajos, y del Milanesado, con el objetivo de liquidar el poderío español en el norte de la península Itálica.
En noviembre de 1624, el valle fue invadido por un ejército franco-suizo, mientras fuerzas navales francesas asediaban Génova, aliada de España, y el duque de Saboya correspondía invadiendo el Monferrato.
La respuesta española y de sus aliados fue formar un poderoso ejército de tierra que, comandado por el duque de Feria, marchó en ayuda de los genoveses, liberando primero el Monferrato. Mientras, la armada del marqués de Santa Cruz levantaba el bloqueo marítimo.
Y, aunque las tropas no actuaron en la Valtelina, tanto franceses como saboyanos, dado el revés sufrido, tuvieron que aceptar las duras estipulaciones del Tratado de Monzón de 1626 y el mantenimiento del statu quo.
Juan Carlos Rubio Masa
martes, 31 de enero de 2012
PIEZA DEL MES DE FEBRERO
Bendición del abad
Grabado calcográfico a buril
36,5 x 24,5 x 9 cm
Francesco Villamena
En Pontificale Romanum Clementis VIII Pont. Max. iussu restitutum atque editum.
Impreso por Giacomo Luna
Roma, 1595
Parroquia de la Candelaria, Zafra
El Pontifical Romano de 1595 es un voluminoso libro que recoge el ritual seguido en la capilla papal y, por extensión, en el resto de las iglesias católicas.
Publicado por el papa Clemente VIII (1592-1605), en sus páginas se va desgranando el ceremonial de la ordenación de presbíteros, la consagración de obispos, altares o cálices y la bendición de abades, iglesias, cementerios o campanas. Incluso marca el protocolo que ha de seguirse en el recibimiento de prelados, en las visitas a las parroquias o en el ordenamiento de los sínodos. Sin obviar ceremonias como la de coronación de reyes, el recibimiento de emperadores o la bendición de banderas de guerra y armas.
Plagado de estampas, el Pontifical es una obra instructiva al ilustrar los ritos descritos. Fueron realizadas a buril sobre planchas de cobre por el grabador italiano Francesco Villamena (1566-1625). Como discípulo del holandés Cornelis Cort, en Roma, en su producción abundan las escenas de género; aunque, también se llegó a ocupar de las láminas arquitectónicas de uno de los libros de Vignola (1617).
Nueve grabados ilustran el rito de bendición y juramento de un abad, que culminan en el que, arrodillado ante el altar, exhibe los ornamentos de su rango eclesial: la mitra y el báculo pastoral. Un ritual que hubieron de seguir los catorce abades mitrados, que tuvo la colegiata de Zafra en sus algo más de doscientos años de existencia.
Esta joya bibliográfica perteneció al obispo de Badajoz Félix Soto Mancera, que legó a su muerte, en 1910, parte de su espléndida biblioteca a la colegiata en la que había sido bautizado en 1849.
Grabado calcográfico a buril
36,5 x 24,5 x 9 cm
Francesco Villamena
En Pontificale Romanum Clementis VIII Pont. Max. iussu restitutum atque editum.
Impreso por Giacomo Luna
Roma, 1595
Parroquia de la Candelaria, Zafra
El Pontifical Romano de 1595 es un voluminoso libro que recoge el ritual seguido en la capilla papal y, por extensión, en el resto de las iglesias católicas.
Publicado por el papa Clemente VIII (1592-1605), en sus páginas se va desgranando el ceremonial de la ordenación de presbíteros, la consagración de obispos, altares o cálices y la bendición de abades, iglesias, cementerios o campanas. Incluso marca el protocolo que ha de seguirse en el recibimiento de prelados, en las visitas a las parroquias o en el ordenamiento de los sínodos. Sin obviar ceremonias como la de coronación de reyes, el recibimiento de emperadores o la bendición de banderas de guerra y armas.
Plagado de estampas, el Pontifical es una obra instructiva al ilustrar los ritos descritos. Fueron realizadas a buril sobre planchas de cobre por el grabador italiano Francesco Villamena (1566-1625). Como discípulo del holandés Cornelis Cort, en Roma, en su producción abundan las escenas de género; aunque, también se llegó a ocupar de las láminas arquitectónicas de uno de los libros de Vignola (1617).
Nueve grabados ilustran el rito de bendición y juramento de un abad, que culminan en el que, arrodillado ante el altar, exhibe los ornamentos de su rango eclesial: la mitra y el báculo pastoral. Un ritual que hubieron de seguir los catorce abades mitrados, que tuvo la colegiata de Zafra en sus algo más de doscientos años de existencia.
Esta joya bibliográfica perteneció al obispo de Badajoz Félix Soto Mancera, que legó a su muerte, en 1910, parte de su espléndida biblioteca a la colegiata en la que había sido bautizado en 1849.
Juan Carlos Rubio Masa
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