martes, 1 de septiembre de 2020

PIEZA DEL MES / SEPTIEMBRE 2020

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Patenas e hijuela
Plata dorada
0.8 x 13.7 Ø cm
0.6 x 12 Ø cm
0.5 x 8.7 Ø cm
Siglo XVI-XIX
Monasterio de Santa María del Valle, Zafra



La patena es un platillo de metal noble, circular y levemente cóncavo en su centro, que sirve en la Liturgia Eucarística para contener la hostia, la forma redonda y delgada de pan ácimo que se consagra y consume. 

La patena ha evolucionado con el tiempo. En los primeros siglos, algunas eran como bandejas en las que se recogían las ofrendas de pan que, ya consagrado, se distribuían entre los feligreses asistentes. 

Durante el Medievo, cambia la liturgia y se acentúa el celo respecto de la Comunión, así como su consumo frecuente, lo que lleva al uso de la patena sólo por los sacerdotes, a su reducción de tamaño y a la utilización de plata u oro en su manufactura; si bien, se permitía su ornamentación con relieves, esmaltes e, incluso, cabujones.

Después del Concilio de Trento, se vuelve totalmente lisa para extremar su aseo y pulcritud como vaso sagrado que había de contener el Cuerpo de Cristo. De ahí nacen las expresiones populares «limpio como una patena» o «más limpio que una patena» o, sencillamente «como una patena».
La hijuela, que las acompaña, cubría la hostia antes del Ofertorio; mas, es raro que sea de plata, lo usual es que fuese de tela bordada y acartonada.

 

 

 

 

 

Galería alta
Hasta el 30 de septiembre de 2020

 

 

 

 

 


jueves, 27 de agosto de 2020

DONACIÓN AL MUSEO

Ayer, Carmela Montaño ha donado al Museo Santa Clara veintiséis rollos de película, grabados por ella y Estudio XX, sobre Zafra, la Feria de San Miguel y otras festividades locales, así como de otras localidades de nuestro entorno. Este legado pasará a formar parte, como depósito, de la Fototeca Municipal de Zafra.

Desde el Museo y desde el Excmo. Ayuntamiento de Zafra, la institución que lo sustenta, nuestro agradecimiento a Carmela por su donación.


 

 

 

jueves, 13 de agosto de 2020

Por el fallecimiento de una hermana clarisa, el museo permanecerá cerrado hoy, jueves 13 de agosto, y mañana por la celebración de su funeral. 

Sentimos su pérdida y lamentamos las molestias. 

Descanse en paz.

 

viernes, 3 de julio de 2020

Nueva iluminación de la iglesia conventual

La comunidad de hermanas clarisas, antes de que comenzase el estado de alarma, había contratado el cambio de la iluminación de la iglesia que se ha procedido a realizar en esta semana.
Les invitamos a contemplar la iglesia en el horario del Museo, el resultado es magnífico.








martes, 30 de junio de 2020

PIEZA DEL MES / JULIO-AGOSTO 2020







Emblema de san Ignacio de Loyola
 
Plata en su color, cincelada, repujada, burilada, calada y fundida
28.3 x 16 x 2.2 cm
Sin marcas. Taller andaluz
Siglo XVIII
 
Monasterio de Santa María del Valle, Zafra

 

Hasta mediados del pasado siglo, en la iglesia conventual se conservaba un retablo dedicado a la Virgen de la Antigua, que conocemos a través de una fotografía parcial, tomada por el catedrático Diego Angulo en 1927, que guarda la Fototeca de la Universidad de Sevilla. En ella se ve, además, una talla de san Ignacio de Loyola, que sostiene con su mano derecha este emblema iconográfico.


Vendido el retablo, la imagen pasó a la sacristía y de ahí a la iglesia del colegio de Villafranca de los Barros.

El emblema, que desconocemos porqué se quedó en el convento, es una pieza sencilla en la que se advierte el punteado del diseño realizado por el platero para comenzar su labor de cincelado en algún taller sevillano o cordobés de la segunda mitad del siglo XVIII. 

Consta de un mango del que surge un sol radiante, con rayos rectos y flameantes, en cuyo centro se muestra recortado el antiguo monograma IHS, abreviatura del nombre de Jesús en griego, que ha sido desarrollado en latín como Iesus Hominum Salvator o Jesús salvador de los hombres, traducido al castellano.

Fue el propio Loyola, uno de los fundadores de la Compañía de Jesús, quien adoptó en su sello como general de la orden dichas siglas rematadas por una cruz. Posteriormente fue asumido, rodeado de rayos, como emblema jesuítico.

Galería alta del Museo 
Hasta el 30 de agosto de 2020








viernes, 19 de junio de 2020

Torneos Fotográficos "De la Luna al Fuego" 2020




EXPOSICIÓN TORNEOS FOTOGRÁFICOS "DE LA LUNA AL FUEGO" 2020

 

El Centro de Iniciativas Turísticas de Zafra organiza la única actividad presencial de la edición de 2020 del festival "De la Luna al Fuego", con una selección de imágenes de los anteriores certámenes de fotografía del festival, que se puede visitar del 19 de junio al 31 de julio en el Museo Santa Clara.

La exposición está formada por diecinueve imágenes, entre las que se encuentran las fotografías ganadoras de los dos concursos anteriores y una selección de las imágenes presentadas. Para realizar esta actividad se ha contado con el apoyo de la Asociación "Por amor al Arte", del Consejo Local de la Juventud de Zafra, del Ayuntamiento de Zafra y del Museo Santa Clara.

El horario de visita es de martes a domingo, de 10:00 a 14:00 horas en la galería alta del Museo.


Visita a la exposición

lunes, 1 de junio de 2020

PIEZA DEL MES / JUNIO 2020


 


 
Cortina de sagrario
 

Raso, hilos de oro, plata, oro y seda, lentejuelas y vidrios de colores
51 x 41.5 cm
Labor monacal
Finales del siglo XIX o comienzos del XX
 

Monasterio de Santa María del Valle, Zafra



 

Antes del Concilio Vaticano II, en señal de respeto y veneración, se acostumbraba a cubrir o velar la puerta del sagrario, en el que se custodiaba el Santísimo Sacramento, con una cortina de tela, a veces de los colores del tiempo litúrgico, que se solía ornamentar con simbología alusiva a la Eucaristía.

Para el del altar mayor de la iglesia conventual, las monjas clarisas, sobre una tela rectangular de raso marfileño, bordaron en realce sobrepuesto una custodia dorada, de las llamadas de sol, en cuyo centro refulge un disco plateado que evoca una Hostia consagrada. 


Las espigas y el racimo de uvas dispuestos en redor aluden a las especies eucarísticas, pan y vino, que merced a la transustanciación se convierten en carne y sangre de Cristo, durante la liturgia eucarística, la parte central y culminante de la Santa Misa.


La iglesia católica solemnizó este misterio sacramental, que no advierten los sentidos, pero reemplaza la fe, instituyendo en 1264 la festividad del Corpus Christi, tras difundirse las visiones de una religiosa de Lieja y el milagroso brote de sangre al partir la hostia consagrada en Bolsena.


Una celebración litúrgica para la que el santo dominico Tomás de Aquino (1225-1274) compondría, entre otros, el himno eucarístico Pange Lingua, que aún se entona en las iglesias mientras se adora al Santísimo Sacramento.


 









Galería alta
Hasta el 30 de junio de 2020

martes, 19 de mayo de 2020

ACTO INSTITUCIONAL VIRTUAL DEL DIM 2020

A través de Facebook, ayer tarde, a partir de los 20:15, fuimos sucesivamente añadiendo mensajes con los que prentendíamos celebrar el acto institucional del Día Internacional del Museo y galardonar, como es tradicional ese día, a los benefactores y guías voluntarios.

Aquí les ofrecemos la secuencia completa:



Acto institucional del DIM 2020

Comenzamos:



Saludo:
«18 de mayo ...
Un año más celebramos el Día Internacional del Museo y no podía pasarlo por alto, aunque la situación actual no sea como las anteriores por las circunstancias en las que vivimos, tú sigues estando ahí...
Tus pasillos son caminos donde la historia permanece dormida.
Tus vitrinas son libros donde la fría hoja no se ve.
En tus estancias duerme la vida de quién estuvo para contarla, hechos de un pasado que recorren las salas donde el silencio envuelve, donde la historia se ve reflejada.
Hoy estás de fiesta y hoy, como siempre, me siento orgullosa de poder pertenecer a un grupo de personas que no busca nada, solo la satisfacción personal de quien ama cada rincón y cada tramo de este lugar que enmarca también como no, a la ciudad de Zafra.
Gracias a ti, Museo Santa Clara de Zafra, y gracias a todos los compañeros guías voluntarios de este lugar...»

Justa Tejada Becerra,

Coordinadora de los guías voluntarios del Museo Santa Clara







Interludio musical:

GRUPO ARTEFACTUM
«A l´entrada del temps clar»
(Anónimo provenzal del siglo XII)
Ciclo Carmina Antiqva 2019
Extremadura y su Música & Programación Lírica Extremeña
Instituto Extremeño de Canto y Dirección Coral
Concierto celebrado en el Salón de Plenos de la Diputación Provincial de Badajoz.



CORO AMADEUS-IN
«Al Shlosha D´varim»
Music by Allan E. Naplan
The Children Singers (InDiCCEx).
Interpreta en directo (live recording) el Coro Amadeus-IN / Asociación Coro Amadeus de Puebla de la Calzada, dirigido por Alonso Gómez Gallego.
Igreja de São Domingos, Elvas (Portugal).





Palabras de la Dirección del Museo:
Gracias por seguirnos, a través de estos medios, en un día tan especial para los Museos y que, por primera vez, no lo celebramos presencialmente en la capilla conventual.
Hoy es un día en el que solemos hacer memoria del año anterior, un repaso del número de visitantes y de las actividades que hemos celebrado. Para no cansarles les diré que en 2019 volvimos a superar el año anterior alcanzando la cifra de 25.870 visitas. Una cifra que, en la pandemia que sufrimos, tienen poca importancia. Tan poca como recordar las exposiciones, conciertos o publicaciones realizados. Ahora, la preocupación, para un museo local, como es este de Santa Clara, es su supervivencia en la conciencia de los zafrenses. Cómo llegar a ellos, y a todas aquellas personas que nos siguen y nos visitaban, para que retomen el camino de vuelta a unos espacios museísticos que, a juzgar por las opiniones de los visitantes son remansos de paz, de silencio y un oasis de belleza.
No quisiera terminar sin dar las gracias al Excelentísimo Ayuntamiento, a los jefes de servicio y trabajadores que sirven en el museo, a recepcionistas y personal de limpieza, a los guías voluntarios, con un breve recuerdo a Antonio Carcelén que se nos ha marchado hace bien poco, y a las hermanas clarisas que habitan en el monasterio.
Y nuestra gratitud, también, a Alonso Gómez Gallego, que nos ha proporcionado las interpretaciones que escuchan.
Gracias a todos,
Juan Carlos Rubio Masa




Interludio musical:

ENSEMBLE D. JOÃO V
«Mortales que cansados»
Fray José de Barcelona, 1739 - 1800
(E:GU 209/24-9. Ed. Alonso Gómez Gallego)
Archivo del Real Monasterio Santa María de Guadalupe.
Ensemble D. João V: Sandra Medeiros, soprano; Tera Shimizu, violín I; Miguel Simões, violín II; Duncan Fox, violone y Cândida Matos, clave.


 
 
 

Entrega de distinciones a los benefactores del Museo:

Ha llegado el momento de hacer públicas las distinciones.
Comenzamos, en nombre del Excmo. Ayuntamiento de Zafra y del Museo Santa Clara, distinguiendo como benefactores del Museo a la Familia Ortiz Fernández, a D. Joaquín Montero Cansado, a Dª. Virtudes Rubio Martínez, a D. Hermenegildo Hernández Paisano, a D. Faustino Álvarez Flores y a Pablo Rosas Linares por sus donaciones al Museo. 









Entrega de distinciones a los guías voluntarios del Museo:
También, el Excmo. Ayuntamiento de Zafra y del Museo Santa Clara quieren distinguir a D. José Manuel García Castro por ser el guía voluntario que más horas ha dedicado en el pasado año 2019 a nuestro Museo. Y, por último, se distingue a D. José Carlos Muñoz Barrero como guía voluntario 2020, con el aplauso de sus compañeros y en reconocimiento a su dedicación al Museo de Santa Clara de nuestra ciudad.






Conclusión musical:

Gracias por su presencia virtual.
Terminamos con el CORO AMADEUS
«Dulcissima Maria»
Dante Andreo
Patio del Conservatorio Superior de Música de Sevilla





martes, 12 de mayo de 2020

MUSEO ABIERTO

Desde mañana día 13 de mayo el Museo Santa Clara abrirá sus puertas al público, en el horario habitual, al pasar nuestra provincia a la Fase 1, con las siguientes prevenciones:

Aforo máximo 20 personas.
Visitas inviduales (entendiendo como tales también las de una unidad familiar o de convivencia), manteniendo siempre una separación de dos metros entre los visitantes. Incluida la espera si fuese necesario.
La visita a la iglesia solo desde la puerta de acceso.
No habrá visitas guiadas.
Uso obligatorio de mascarilla y guantes.
Las taquillas y aseos clausurados.

RUTAS PARA REENCONTRARNOS CON NUESTRA CIUDAD (II)

ZAFRA DUCAL
Un paseo por la villa de los Duques de Feria





Este paseo le ofrece la posibilidad de conocer Zafra tomando como eje las muestras artísticas que aún recuerdan su carácter de villa ducal y su vinculación con el linaje de los Suárez de Figueroa, el de la Casa ducal de Feria,  durante los siglos XV al XVII.

El paseo debe iniciarse por el Palacio de los Duques de Feria, actual Parador de Turismo. El núcleo lo constituye el alcázar medieval, mandado construir por el primer Conde de Feria, Lorenzo II Suárez de Figueroa. Las obras comenzadas en 1437 fueron concluidas en 1443, y dieron como fruto una fábrica en la que se aunaban las funciones defensivas y residenciales.

Muy interesantes son las pinturas de la Cámara de la torre del Homenaje, y el techo holladero del salón principal bajo. En época del segundo conde se completó el edificio con las techumbres mudéjares de la Sala Dorada y de la capilla.



En torno a 1600, en tiempos ya del segundo duque, Lorenzo IV Suárez de Figueroa y Córdoba, el vetusto alcázar fue sometido a una profunda remodelación, que fue encomendada a Francisco de Montiel, Maestro Mayor de las obras ducales. Éste procedió a fabricar un patio clasicista de mármol, a elevar dos alas palaciegas con azoteas, a ambos lados de la puerta principal, y otras tantas galerías abiertas a un nuevo jardín, que complementaría a la añosa Huerta Honda como escenario de fiestas y juegos a imitación de la corte.

Enseguida, entre los años 1605 y 1609, se construyó un pasadizo que une el palacio con la iglesia conventual de Santa Marina, que se reedifica al tiempo. Las obras corrieron a cargo de maestros alarifes madrileños y de canteros extremeños, que siguieron las directrices de Juana Dormer, la aristócrata inglesa que fue primera duquesa de Feria.



Completaba el conjunto un patio de armas (hoy convertido en plaza pública), al que se accedía por la Puerta del Acebuche, que era la entrada principal del palacio en la época. La iglesia de Santa Marina conserva dos magníficas obras de artistas cortesanos madrileños: el retablo mayor y la escultura orante de Margarita Harrington, prima hermana de la duquesa, cuyo legado testamentario sirvió para financiar la fábrica de la iglesia.

Los Suárez de Figueroa tuvieron siempre predilección por el cercano Monasterio de Santa María del Valle, conocido popularmente como Convento de Santa Clara, por cuanto su iglesia era considerada como panteón del linaje.  Aunque fundado en 1428, la capilla mayor de la iglesia, no fue concluida hasta 1454. En ella se guardan las esculturas funerarias del joven Garci Laso de la Vega y de los primeros condes, Lorenzo II Suárez y María Manuel, obras relacionadas con Egas Cueman. En el retablo mayor, obra barroca de hacia 1670, se venera la imagen de alabastro de la titular del monasterio, obra de la primera mitad del siglo XV. En el lado de la epístola se halla la Capilla funeraria del segundo Duque de Feria, construida hacia 1616.


Aledaña, pero abierta a la nave, está la Capilla de las Reliquias, un diminuto espacio que guarda la espléndida colección de relicarios donados por el segundo Duque y su madre en 1603.

La clausura, que no puede visitarse, se articula en torno a un claustro del siglo XV, en cuyos muros se conservan algunas pinturas góticas. Fueron importantes las reformas del convento realizadas durante los siglos XVI y XVII, entre las que hay que contar la del coro y su sillería por ser visibles desde la iglesia. Las monjas conservan numerosos objetos de culto, la mayoría procedente de sucesivas donaciones ducales.

Ya en la Plaza Grande, podemos acercarnos al Hospital de Santiago, fundado en 1438 –tras iniciarse las obras del alcázar condal- en la que fuera primera residencia de los Feria en Zafra. Su portada muestra una pródiga decoración propia del gótico de comienzos del siglo XV y, en la hornacina, una pintura barroca que representa la Salutación del Arcángel Gabriel, advocación original del hospital. Dentro puede verse un patio cuadrado de gusto mudéjar y  la capilla del establecimiento con una bella bóveda.

De vuelta, debemos dirigirnos a la Colegiata de la Candelaria, una iglesia de proporciones catedralicias. Edificada en líneas góticas, como era tradición eclesiástica en el siglo XVI, muestra una sola nave, crucero de cortas alas y ábside ochavado. Las obras se iniciaron en 1527, pero se alargaron hasta finales del siglo. En 1609, la iglesia fue erigida en Colegial Insigne gracias a las gestiones del tercer Duque de Feria, que mandó construir poco después una nueva sacristía y la sala del Capítulo. La colegiata es una muestra del poder nobiliario: los escudos de la Casa Ducal se repiten no sólo en los muros exteriores, sino también en la sacristía, donde armonizan con un lienzo de escuela italiana y un bello apostolado barroco, o en el coronamiento del Retablo Mayor de escuela sevillana, fabricado entre 1656 y 1683 por Blas de Escobar y José de Arce.


Los otros retablos que guarda la iglesia son todos memoriales funerarios de las familias nobles y burguesas de la ciudad. Sobresale el Retablo de la Virgen de los Remedios, que exhibe nueve lienzos pintados por Francisco de Zurbarán en 1644, para el mercader Alonso de Salas Parra. Interesantes son los retablos funerarios de los mercaderes Juan Ramírez el Viejo y Alonso Sánchez el Viejo, o el de Francisco Mateos Moreno, obra de Blas de Escobar. Bajo la torre de la iglesia, se encuentra la Capilla de la Valvanera, cuyo aparatoso retablo barroco del siglo XVIII fue sufragado por los comerciantes cameranos afincados en Zafra.

En la plazuela del Pilar Redondo, a espaldas de la Colegiata, se encuentra la antigua Casa-palacio de García de Toledo y Figueroa, hermano del tercer Conde de Feria y ayo del malogrado príncipe Carlos, hijo de Felipe II. Construida en el primer cuarto del siglo XVI, aún mantiene sus muros maestros, su portada y un magnífico y amplio patio con columnas de mármol. En 1600 fue ocupada por las monjas franciscanas terciarias de la Cruz de Cristo, que la convirtieron en su convento, pero -desde la Desamortización- el edificio es sede del Ayuntamiento de la ciudad.

Pasado el lugar donde estuvo la Puerta de Los Santos en la muralla, puede el viajero acercarse a la Enfermería del Convento de San Benito, obra de los siglos XVII y XVIII, al fondo de la calle puede verse la Torre de San Francisco único vestigio del convento fundado por los Feria en el siglo XV.

De vuelta, intramuros, por la Calle San José, puede verse el mudéjar Hospital de San Miguel, fundación de la segunda Condesa de Feria en 1480, y el Hospital de San Ildefonso construido en el siglo XVII sobre la casa Ruy López, campeón y tratadista del ajedrez.



Al final de la Calle Tetuán, atravesando el Arco del Cubo, abierto en la muralla a finales del seiscientos, se encuentra el Monasterio dominico de La Encarnación y Mina, conocido como Convento del Rosario. Fue fundado en 1511 por María Manuel de Figueroa, condesa de Medellín, hija del segundo conde de Feria. De interés es la iglesia de tres naves, cubiertas con bóvedas semejantes a las de iglesias norteñas del siglo XVI, y la devota imagen del Cristo del Rosario, obra de finales del mismo siglo.

Extraído de Equipo Rumor. Zafra se muestra. Excmo. Ayuntamiento de Zafra, 2000