viernes, 10 de noviembre de 2017

MUSEOS DE ESPIRITUALIDAD Y MUSEOLOGÍA EN EXTREMADURA:UNOS ESPACIOS INTERDISCIPLINARES





Con motivo del décimo aniversario del Museo Santa Clara, y en colaboración con el Centro de Profesores y Recursos de Zafra, hemos organizado unas Jornadas de Museología dirigidas al Voluntariado Cultural y al profesorado de la ciudad y su entorno. 
Estas Jornadas se van a centrar en una presentación de la nueva tendencia en museología que trata de anclar las colecciones de arte religioso en una reflexión social y estudiar este fenómeno en la museología hispana e ibérica. Por otro lado, se hará una revisión de los museos de arte religioso en Extremadura y una reflexión sobre su conversión en museos de espiritualidad. Se expondrán dos ejemplos precisos en Extremadura: el Museo Pérez Comentador-Leroux y el Catedralicio de Badajoz. 

Las Jornadas se desarrollarán en el Salón-capilla del Parador “Duques de Feria” y en el propio Museo:
 

NUEVO HORARIO:

VIERNES 17 DE NOVIEMBRE
«Museos de espiritualidad», a cargo de Dª Elena Pol Méndez, Directora de Interpretart, y Dr. D. Mikel Asensio Brouard, Profesor de la Universidad Autónoma de Madrid.
Salón-capilla del Parador “Duques de Feria”. 19:00 h.
 

JUEVES 30 DE NOVIEMBRE
«Museos de espiritualidad: una mirada desde Extremadura», a cargo de la Drª. Dª. Pilar Caldera de Castro, Conservadora del Museo Nacional de Arte Romano de Mérida, y de D. Juan Román, Director del Museo Catedralicio de Badajoz.
Salón-capilla del Parador “Duques de Feria”. 19:00 h.
 

SÁBADO 2 DE DICIEMBRE
«El Museo Pérez Comendador y su colección de imaginería religiosa del siglo XX», a cargo de  D. César Velasco Morillo, Director del Museo Pérez Comendador-Leroux de Hervás. Que se completará con la intervención lúdico-musical «Quedamos con La Karamba» de este grupo de Hervás.
Museo Santa Clara. 11:30 h.


ENTRADA LIBRE HASTA COMPLETAR AFORO




Díptico del CPR para el profesorado:




jueves, 9 de noviembre de 2017

CORO SILENTIVM / ENSAYO ABIERTO






CORO SILENTIVM
11 y 18 de noviembre de 2017
18:30 -20:30
Capilla conventual




Silentivm es un coro de voces iguales creado en 2015 por iniciativa de su directora Toni Porras.

Está formando por un grupo heterogéneo de voces femeninas.Sus componentes comparten el amor y el entusiasmo hacia la música vocal.

Su repertorio es muy variado: abarca desde obras tradicionales y populares tanto nacionales como internacionales pasando por obras cultas sacras y profanas hasta canciones modernas actuales.

Su primera actuación fue en Zafra (Badajoz) durante la entrega de los X Premios Dulce Chacón 2015.

Durante dos sábados seguidos, 11 y 18 de noviembre próximos, Silentivm nos ofrecerá una nueva experiencia musical: ensayos abiertos en el Museo. Con ellos quiere acercarse, darse a conocer e interconectar con el público en una modalidad de concierto más distendida.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

PIEZA DEL MES / NOVIEMBRE 2017








































Matrices de sellos de pan y repostería
Madera
5 cm Ø x 2.5 cm
6.5 x 4 x 1.5 cm
Siglos XVII-XVIII

Monasterio de Santa María del Valle, Zafra


En el pasado el pan o la repostería se elaboraban en las casas y, después, se llevaban a los hornos públicos. Para evitar que las masas se confundieran tras su cocción, se acostumbraba desde la antigüedad a marcarlas con sellos de metal, cerámica o madera.


Esta práctica del sellado se empleaba también en los conventos, pues hasta el siglo XIX se permitía a algunas monjas seguir la llamada “vida particular” y disponer de celdas propias, ciertas ventajas alimenticias e, incluso, tener servidumbre. Como el horno era común para toda la comunidad, el uso de sellos se volvió necesario.


De las dos matrices expuestas, la romboidal está incompleta al faltarle el mango. En el campo, llevaba la cruz de la Orden de Santiago, sobre la que se grabó después una tosca cruz patada. En la orla, invertido para que al sellar la masa lo viésemos al derecho, lleva el lema latino «SI DEVS/ PRO NOBIS/ QVIS CON/TRA NOS», que puede traducirse como «si Dios está por nosotros ¿quién contra nosotros?», tomada de la Epístola a los Romanos (8,31) de San Pablo.


La otra matriz es cilíndrica y tiene las dos caras labradas. Se usaría probablemente para marcar galletas o pastillas, como se denominaban algunos tipos de repostería del pasado. En el anverso, el campo trae un corazón y una llave y, en la orla, la sentencia «ABRE Y VERAS LA VERDAD». Presentada como un jeroglífico, podría interpretarse como con esta llave (la fe) abre tu corazón y verás la verdad (Cristo). En el reverso, se muestra una cruz de ocho puntas o de San Juan, también conocida como cruz de Malta.






Hasta el 30 de noviembre de 2017
Galería del Museo


jueves, 19 de octubre de 2017

EXPOSICIÓN TEMPORAL: LA EMBAJADA A PERSIA DE DON GARCÍA DE SILVA Y FIGUEROA (1614-1624)



































 

 

Prorrogada hasta el próximo 26 de noviembre



DON GARCÍA DE SILVA Y FIGUEROA
Hijo de Lorenzo Suárez de Figueroa, descendiente directo de don García de Toledo, hermano del tercer conde de Feria, y María de Silva, hidalga de la vecina localidad de Medina de las Torres, donde verá la luz en abril de 1548. Aunque al poco tiempo morará en Zafra.
En la capital del Estado de Feria discurrió la primera mitad de su vida, no en vano buena parte de los bienes familiares radicaban en ella. Patrimonio que bajo la forma de mayorazgo pasó a administrar como varón primogénito. Lo que no le aseguró su futuro, pues sobre el mismo pesaban demasiadas cargas.
Precaria situación que trató de conjurar apelando a los apellidos familiares como forma de obtener la ansiada ayuda de los titulares del Ducado de Feria. Así, en distintos momentos, se intitulará García de Toledo, Lorenzo Suárez de Silva o García de Silva.
Al final sus esperanzas fueron colmadas, iniciando una carrera política al servicio de la Monarquía. En efecto, en 1595 será nombrado corregidor y justicia mayor de Jaén y Andújar. Seis años después lo sería de Toro; y en 1607, de Badajoz. Y el que fuera el cargo más importante de su vida: embajador de Felipe III ante el sha de Persia en 1614.


LA EMBAJADA A PERSIA
Felipe III retomó la idea de su padre de buscar un aliado que sirviera para abrir un nuevo frente militar en la lucha contra el Imperio Turco, detrayendo fuerzas del ámbito del Mediterráneo. A tal fin se volvió a pensar en el Reino de Persia.
Varias fueron las embajadas que se organizaron, pero ninguna obtuvo el resultado apetecido. La que iba a encabezar Don García en 1614 tampoco auguraba buenas perspectivas, pero aun así se acometió.
Don García partió de Madrid, camino de Lisboa, en febrero de 1614, desde donde se haría a la mar dos meses después. La travesía rodeó toda África para arribar a Goa, posesión portuguesa en la India. Las autoridades de este enclave opusieron diversos obstáculos para la continuación del viaje, motivo por el cual no se reemprendería hasta el mes de marzo de 1617 con destino a Ormuz, para a continuación arribar en tierra persa.
Tras largas y agotadoras jornadas Don García tuvo su primera entrevista con el sha Abbas en junio de 1618 en Qasvin. El encuentro nada produjo, quedando pospuestas las cuestiones diplomáticas para otro que debería celebrarse en Isfahán. Este se demoró hasta el verano del año siguiente. 
Aunque el resultado de la legación no deparó ningún acuerdo, el viaje permitió al culto Don García adentrarse en un mundo exótico, por extraño, y plasmarlo en sus maravillosos Comentarios (basta leer la descripción de la antigua Persépolis). También nos ha llegado un documento excepcional de la embajada, el Libro Diario de Gastos, años 1619-1620, que podemos apreciar en esta exposición.
Tras muchas dificultades, Don García consiguió emprender el camino de retorno en febrero de 1624. Pero no pudo concluir su misión, pues falleció el 22 de julio, a algo más de cien leguas de las islas de Flores y Corvo, enfermo del ‘mal de Loanda’ (escorbuto). 


EL LEGADO DEL EMBAJADOR
Don García fue un hombre concienzudo, metódico y celoso de sus intereses. Debió llevar un control de sus gastos originados en la embajada así como de las partidas de ingreso que le correspondían. Unas cuentas que a la postre le sirvieron para dictaminar sus últimas voluntades.
No podemos conocer todas y cada una de las mandas que plasmó en su testamento, pues solo nos ha llegado una hoja del mismo (la que se puede observar en la exposición). Lo que sí conocemos es que la mayor parte de los enseres que poseía cuando finó fueron vendidos en almoneda para con su resultado satisfacer sus voluntades.
Uno de los beneficiarios fue el Convento de San Benito, ya que en su iglesia se encontraba la capilla y entierro de su familia. Mandó que se entregasen piezas de platas, se comprasen ornamentos y se costearan una serie de obras para dejarla bien aderezada.
El Convento de Santa Clara fue agraciado con una lámpara de plata, la que debía colocarse delante de la imagen de Nuestra Señora del Valle situada en encima de la puerta de la iglesia.
Pero sería la Cofradía de la Caridad la que recibiría el grueso del legado para ayudar a cumplir sus fines. Erigida en 1528 por deseo de don Lorenzo Suárez de Figueroa, tercer conde Feria, y doña Catalina Fernández de Córdoba, su esposa y marquesa de Priego, tenía como misión ofrecer alivio a los pobres de la villa y a los presos más necesitados. Tuvo su sede inicial en el Hospital de San Miguel, trasladándose a partir de la segunda mitad del siglo XVI al Hospital de Santiago.


Díptico:
















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Del 19 de octubre al 26 de noviembre
En el horario habitual del Museo




miércoles, 11 de octubre de 2017

EL MUSEO SANTA CLARA EN EL CENTENARIO DEL MUSEO DE CÁCERES


El Museo Santa Clara es uno de los museos extremeños invitados a la "Jornada de difusión. Historia de los museos de Extremadura", organizada por el Museo de Cáceres con motivo de su centenario (1917-2017).
Tendrá lugar en el Museo de Cáceres, Plaza de las Veletas, 1, el próximo lunes 16 de octubre de las 9:00 a 20:30 horas. La intervención del Museo Santa Clara está prevista a las 14:00 horas.


























domingo, 1 de octubre de 2017

PIEZA DEL MES / OCTUBRE 2017








































San Mamés mártir
Grabado sobre papel
20.5 x 14.8 cm
Francisco Jiménez y Pedro Gordillo
Sevilla
1774

Monasterio de Santa María del Valle, Zafra


En Capadocia, en el Oriente cristiano, nació en el siglo III Mamés, un pastor martirizado siendo aún niño y cuya breve biografía se adornó después con leyendas que entroncan con antiguas devociones paganas.

Por su ocupación se supuso que fue uno de los pastores que habrían acudido a Belén y por su nombre, que significaría “amamantado”, se ha vinculado con una cristianización de la diosa Cibeles, la Gran Madre.

Su leyenda lo hace predicador del Evangelio a animales salvajes y quesero, ya que alimentaba a los pobres con el producto del ordeño de las bestias, de lo que resulta que sus imágenes se rodeen de ciervas y lecheras.

Acusado de hechicería, para ajusticiarlo, primero le echaron a la arena del anfiteatro, donde las fieras que debían devorarlo se tumbaron a sus pies; después, fue metido en un horno ardiente del que salió ileso tras cinco días. Fabulaciones que le entroncan con el mito de Orfeo y el pasaje de los jóvenes hebreos en el horno.

Murió eviscerado al clavarle el verdugo un tridente, de ahí que sus efigies porten este cetro o arma, junto a la palma del martirio; aunque en algunas, más escabrosas, también lleva los intestinos en sus manos.

Aquí en España, San Mamés fue muy venerado en la vecina Sierra de Aracena. En Aroche tuvo ermita desde el Medievo y aún se celebra su romería en mayo. En Encinasola, para acrecentar la devoción al santo, una persona piadosa encargó una imagen que se colocó en la ermita de los Mártires, a la que acompañó de la edición de una novena, impresa en Sevilla en 1774, y esta estampa.





Texto al pie:
«Verdadero Retrato del Niño Gigante San Mamés Mártir que se venera/ En la Hermita del Carmen de los Mártires en Ensinasola. Concedidos/ 100 días de Yndulgencias por El Eminentísimo Señor Cardenal de Solís arzobispo/ de Sevilla a quien Rezare un Padre Nuestro y ave María/ y otros 100 haciendo su Novena»/. «Dibuxado por D. Francisco Jiménez». «Gravada por Pedro Gordillo en Sevilla 1774».















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Hasta el 31 de octubre de 2017

lunes, 25 de septiembre de 2017

DIEZ AÑOS DEL MUSEO SANTA CLARA (2007-2017). Artículo en "Zafra y su Feria 2017"


 




A Sor Dolores Vidal del Río
A Maricarmen Rodríguez del Río
Inauguración del Museo. Recorte de prensa

Recuerdo aquel veintidós de enero de hace diez años, en el que se inauguraba el Museo, con un aroma aún fresco, como si el reloj se hubiese detenido y la ilusión y desasosiego de aquel día de estreno permanecieran. Pero, acorde, la memoria evoca la efectiva distancia que se percibe al resonar en nuestra mente lo hecho en estos años, los cambios que se han producido, el devenir agridulce de la cotidianidad o la madurez sobrevenida… Y, entreverada, brota la congoja por aquellos que nos dejaron.
 Aquel veintidós de enero fue un día frío, pero hermoso. Se cumplían muchas expectativas. Lográbamos ver los frutos de una larga gestación que había comenzado a mediados de los noventa, cuando José María Moreno y yo recorríamos el convento hasta acceder a su archivo. Imaginábamos, especulábamos, entonces, con lo que hoy es una realidad, ya madura. A veces los sueños se cumplen. Ya he contado en algún lugar como se concitaron favorables disposiciones para alcanzar su apertura: primero de la abadesa y Comunidad de clarisas, después de dos Corporaciones municipales sucesivas y, por último, de la Red de Museos de Extremadura que asumió el proyecto museológico que presentamos y lo hizo visible. Varios años habían ocupado las obras de rehabilitación de los espacios conventuales, dirigidas por el arquitecto Manuel Fortea, a cargo del 1% Cultural. Finalizadas, en tan solo quince meses el Museo abrió sus puertas: en septiembre de 2005 presentábamos el proyecto museológico; enseguida, la Red de Museos encargaba el proyecto museográfico y, en 2006, la empresa e-Cultura se encargaba de materializarlo. Al tiempo, se restauraban piezas significativas de la colección para su adecuada exposición por encargo de la Dirección General de Patrimonio de la Junta de Extremadura.
 Aquel veintidós de enero fue un día frío, es cierto, pero hermoso. La capilla conventual, transformada durante unos minutos en salón de acogida para inaugurar el Museo, estaba llena y había gente esperando poder acceder. Los cuatro sillones, colocados en la cabecera, fueron ocupados por Dª. María Antonia Trujillo Rincón, Ministra de la Vivienda; D. Francisco Muñoz Ramírez, Consejero de Cultura de la Junta de Extremadura; D. Santiago García Aracil, Arzobispo de Mérida-Badajoz; y D. Manuel García Pizarro, Alcalde de Zafra. Las monjas ocupaban la Capilla Ducal. Comenzado el acto se sucedieron, como es habitual, discursos y parabienes. Tras la firma de las autoridades en el Libro de Honor, se inició la visita a las salas musealizadas. La Directora de la Red de Museos Pilar Caldera, a quien acompañaba, mostrábamos a la comitiva el discurso museístico, aunque no sin ciertas dificultades ajenas al público que abarrotaba las salas. Mucho más tranquilo había resultado el recorrido, previo al acto inaugural, con nuestro Arzobispo; quien, dadas entonces sus dificultades para andar, había preferido evitar la previsible aglomeración posterior.

Grupo de guías voluntarios en 2007

Al siguiente día, el veintitrés de enero, el Museo recibía ya al público. Justa Tejada, en la recepción, y los guías voluntarios dispuestos  a recibir y guiar a los visitantes. Meses antes se había creado la Asociación de Amigos del Museo y del Patrimonio de Zafra con varios objetivos, uno de ellos era crear y formar un cuerpo de voluntarios que guiasen a los usuarios del Museo por sus salas.
Ese día, veintitrés de enero, parecía que todo estaba hecho y, en principio, podría pensarse así: la exposición estaba montada y había una persona para abrir y cerrar el Museo. Pero, esta idea de Museo sin vida, que solo exhibe piezas para visitantes y curiosos, era entonces ya una idea trasnochada, decimonónica, que no cumplía con las expectativas que deben esperarse de un Museo actual. Como encargado de su gestión, creí que lo más adecuado era intentar que el Museo Santa Clara se pareciese lo más posible a la definición que de los Museos daba el Consejo Internacional de los Museos (ICOM). Precisamente, ese mismo año, en la Asamblea General que se celebró en Viena, el ICOM actualizó la definición de Museo como «una institución permanente, sin fines de lucro, al servicio de la sociedad y abierta al público, que adquiere, conserva, estudia, expone y difunde el patrimonio material e inmaterial de la humanidad y su ambiente con fines de estudio, educación y recreo». Era y es difícil aún hoy, aplicar este concepto tan novedoso de Museo al de Santa Clara, ya que carecemos de la dotación presupuestaria y del funcionariado suficiente para ponerlo en práctica. Pero, había que intentarlo. Había que usar la imaginación y suplir estas carencias con el voluntariado y la colaboración puntual con instituciones diversas o con quienes se sientan ligados de una manera u otra al Museo o a la ciudad de Zafra.


Grupo de guías voluntarios en 2017
El Museo Santa Clara, como saben por reiterado, es un museo público municipal, aunque la colección y los espacios los haya cedido la Comunidad de clarisas. Por ello, depender del Ayuntamiento permite cumplir con la parte inicial de la definición: un Museo es «una institución permanente, sin fines de lucro, al servicio de la sociedad y abierta al público». Así, disponemos de todos los servicios técnicos y de personal del Ayuntamiento, en aspectos relativos a la recepción, la limpieza y el mantenimiento de las infraestructuras. Y, desde estas líneas, damos las gracias a las diferentes concejalías y a los jefes de servicio municipales por su excelente respuesta siempre a las demandas que desde el Museo les hacemos.
Pero, un museo es mucho más o debe serlo si queremos considerarlo como tal. Por ello, vamos a ir desgranando la definición conceptual de Museo y ver que hemos podido hacer al respecto. Sigue diciendo la definición: un Museo «adquiere…». Este de Santa Clara, carece de caudales para la adquisición de obras, pero desde que se inauguró sus fondos han crecido en cerca de 200 piezas más, fundamentalmente de arte contemporáneo; aunque no faltan piezas antiguas como el Niño Jesús Piconero, la Luna de plata o el ejemplar de la primera edición del Tratado de Ajedrez de Ruy López de Segura. Todas donadas al Museo por artistas o por sus propietarios que consideran al mismo como una institución señalada para su conservación y exposición. En este año 2017 hemos recibido tres donaciones: la familia Álvarez Bustamante ha donado cuatro documentos, destacando el  manuscrito “Protocolo General de toda la Hacienda, que al presente tiene este convento de la Cruz de Cristo de esta villa de Zafra…”, fechado en 1746. Un libro encuadernado en madera encorada con cierres de bronce que consta de 1.908 páginas numeradas, más índices y tres hojas miniadas al principio. Dª. María del Carmen Peláez Tovar ha cedido un óleo sobre lienzo (84.5 cm x 62 cm), que representa seguramente a Santa Brígida de Suecia, obra de la segunda mitad del siglo XIX y firmado por P. C. Bejarano. Y, por último, el pintor extremeño D. Pedro Castaño ha entregado su obra “Vista de Zafra”, óleo sobre lienzo (81 cm x 100 cm), que representa una vista de la colegiata y del caserío de la ciudad desde el palacio ducal. A todos ellos, los donantes de este año y de los precedentes, gracias por confiar en el Museo como lugar donde conservar el patrimonio donado.
Un Museo «conserva…». Todas esas obras donadas, junto con las de la colección conventual y las depositadas las custodia el Museo Santa Clara, pero la función a que se refiere la definición es a algo más técnico. Por ello, el Museo se preocupa de que todas esas obras no sufran con el paso del tiempo y se restauren las que así lo hayan sufrido, de acuerdo con sus posibilidades. Para poder llevarlo a cabo, aparte de las obras restauradas por la Dirección General de Patrimonio de la Junta de Extremadura (diez lienzos, el retablo mayor y el relicario), conseguimos que una serie de grabados fuesen restaurados por la Escuela de Restauración de la Comunidad de Madrid y que los Amigos del Museo encargasen la restauración de tres obras a la restauradora local Dª. Victoria Polo. Pero quizá sea el convenio con la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Sevilla para realizar Campañas de Restauración de verano, lo más sobresaliente por su duración en el tiempo y lógicamente por la cantidad de obras restauradas. Ya son seis las campañas que se han sucedido. En los veranos, dirigidos por miembros de dicha Universidad, especialmente el profesor Francisco J. Sánchez Concha, licenciados y graduados hacen sus prácticas en el Museo y convento. Todo realizado con la autorización de la Dirección General de Patrimonio y las aportaciones económicas del Ayuntamiento de Zafra y de los Amigos del Museo se han restaurado cerca de cuarenta piezas en estas campañas veraniegas.
Un Museo «estudia…». Todas las piezas restauradas han sido estudiadas con detalle. Pero no es eso exclusivamente a lo que se refiere la definición. Uno de los trabajos de los conservadores y museólogos es el inventario del patrimonio. Desde antes de la apertura del museo, comenzamos el inventario detallado del patrimonio conventual. Cada pieza tiene su ficha digital. Es una tarea enorme, que lleva varias fases en el tiempo. Conocer y estudiar el patrimonio es fundamental para su conservación y difusión, por eso hemos extendido este trabajo a la antigua Colegiata de la Candelaria.

 
Quinta Campaña de Restauración de Verano, 2016

 
Sexta Campaña de Restauración de Verano, 2017
 


Un Museo «expone…». Es evidente que el museo es una exposición, sin ella no podría entenderse. Y posee una colección permanente. Pero, no nos hemos contentado con mantener esto solo. Para dinamizar el Museo y para difundir además el patrimonio, junto a ella iniciamos en abril de 2007 el programa «La Pieza del Mes», desde entonces acá, todos los meses hemos ido presentando obras del patrimonio conventual o de Zafra para conocimiento y disfrute de propios y visitantes. De vez en cuando hemos ofrecido el programa «La Pieza Invitada», en el que hemos expuesto piezas singulares del arte zafrense en manos particulares o de otras instituciones. Y, además, hemos organizado  en estos años quince exposiciones de las que trece han sido de producción propia del Museo y dos en colaboración con otras instituciones. Queremos destacar la primera exposición temporal del Museo: Mirabilia Varia. Exposición colectiva y la instalación: Intraextramuros de Yolanda Pérez, en colaboración con el CPR de Zafra (27/XI/2008 – 4/I/2009). En los siguientes años se sucedieron entre otras: Las mil y una lenguas del Quijote (20/XI/2012-20/I/2013); Bajo la Luz de Clara. Exposición conmemorativa del VIII Centenario de las Clarisas (16/II – 21/IV/2013); José Manuel Salazar. Pinturas y grabados (7/XII/2013 – 12/I/2014); 300 años de Humildad y Paciencia (18/II – 23/III/2014); Santa Teresa y el Carmelo Descalzo en Zafra (19/V – 21/VI/2015); Cervantes en Zafra. El personaje y su obra. IV Centenario de la muerte de Cervantes (23/IV – 29/V/2016). En este último año, al celebrar, como venimos diciendo el décimo aniversario, hasta ahora hemos desarrollado tres exposiciones: Fernando Moreno Márquez. Retratos de un tiempo desolado (22/I – 5/III), Pasión (8/IV – 7/V) y Maria Museum Visitat, de Paco Sánchez (31/V – 2/VII)  y tenemos previstas y en elaboración: una, sobre el viaje del embajador D. García de Silva y Figueroa a Persia en el siglo XVII; otra, sobre las piezas donadas al Museo en estos años y, una tercera, sobre Benjamín Palencia. Todas estas exposiciones han sido posibles merced a la colaboración de zafrenses desinteresados que ha ofrecido sus obras para que temporalmente puedan exponerse en el museo y sean disfrutadas por sus conciudadanos. Gracias y nuestro reconocimiento a todos ellos.

 
Exposición "Fernando Moreno Márquez. Retratos de un tiempo desolado", 2017


 
Cartel de la  exposición "Santa Teresa y el Carmelo Descalzo en Zafra"
Un Museo «difunde…». En este sentido el Museo se ha sumado a las redes sociales. Y desde hace diez años contamos con una web y un blog y, enseguida, nos sumamos a las plataformas Facebook y Twitter. En ese afán de difusión, coeditamos con el Centro de Estudios del Estado de Feria la revista “Cuadernos de Çafra”, donde se recogen trabajos sobre la historia de Zafra y el Estado de Feria. Organizamos las Jornadas de Historia insertas en el festival “De la Luna al Fuego” y ciclos de conferencias. Colaboramos con el Aula de Zafra de la Universidad de Mayores de Extremadura organizando viajes por los museos y lugares patrimoniales de nuestra región o con su grupo de teatro en recitales poéticos. Y, cuando ha estado en nuestra mano, hemos ofrecido talleres con el objetivo de divulgar el conocimiento del Museo y fomentar la participación de estudiantes o familias de Zafra y su entorno en el mismo. En síntesis: medios informáticos, en papel o públicos con los que el Museo quiere dar a conocer y difundir sus actividades investigadoras, culturales con fines de estudio, educación y recreo.  En este sentido, además, de todas estas actividades incluidas en la definición que de los Museos da el ICOM, este Museo Santa Clara organiza regularmente conciertos en Navidad, Semana Santa y en el Día Internacional de los Museos, en los que ha sido fundamental la presencia y colaboración de la Coral Santa Cecilia y de la Escuela Municipal de Música de Zafra. En esos o en otros momentos, durante estos diez años, el Museo ha acogido la actuación de corales como las de la Universidad de Extremadura, Santeña o de Valencia del Ventoso; coros como Ars Vivendi, Ensemble8, Coro y Escolanía del Conservatorio de Badajoz “Juan Vázquez”, la Capilla Gregoriana del Cristo del Calvario, Coro de Cámara Ubi Sunt? o Amadeus-IN. Conciertos como los de Emsemble Il Nobili Diletto o Redobles Cautivos. Hemos acogido los Certámenes de Villancicos de los Coros y Danzas de El Castellar o los Pregones Audiovisuales de la Hermandad de la Humildad y Paciencia.  Y, la capilla conventual, ha sido marco de grabación en 2013 de “La recepción de la lírica popular antigua en la obra de Juan Vázquez” a cargo de la Capilla Extrematurensis, dirigida por Alonso Gómez Gallego, editada en CD en 2015 por el Coro Amadeus. A todos gracias por vuestra colaboración y por sentir al Museo como vuestra casa.
 
Taller escolar en el Museo, 2009

 
La Coral Santa Cecilia en una de sus actuaciones en el Museo

Para realizar todo esto, como señalaba antes, es necesario aunar las voluntades y el cariño de muchas personas: voluntarios que guían a los visitantes, voluntarios que montan las exposiciones, voluntarios que ayudan a disponer la capilla para conciertos o conferencias. Funcionarios, jefes de servicio o empleados municipales que reciben a los visitantes, cambian o arreglan las luces, limpian las salas del museo o los aseos, que nos arreglan los ordenadores o nos imprimen la propaganda. En fin, seguro que me dejo a algunos sin citar para ellos y para los citados desde aquí nuestro agradecimiento. Todos son parte fundamental del funcionamiento de este Museo.
Y algo, permítanme la inmodestia, debemos estar haciendo bien. La media anual de visitantes en estos años, ha sido de unos 15.000 usuarios. Pero, el pasado año de 2016 ha aumentado esa cifra. En concreto hemos recibido 18.570 visitas, 3.215 más que en 2015, lo que supone un 18% más. Nunca antes habían visitado tantas personas en un año el Museo. Del total de españoles, una cuarta parte de los visitantes fueron extremeños, y la mitad de estos de nuestra ciudad. A la zaga van los andaluces que suponen un 22%. Los madrileños superan el 15% y los catalanes el 8%. De Valencia y Castilla-León eran un 4% respectivamente. Y del País Vasco un 3%. El resto de las comunidades oscilan entre 0,02 de las ciudades autónomas hasta casi el 2% de Canarias. Los extranjeros suponen un 8% del total. La mayoría son europeos como es de esperar, pero no faltan americanos o de otras latitudes. En el transcurso de este año, las cifras se mantienen en un nivel similar.
Para concluir, no estorba reiterar que el Museo no se ideó, ni su actividad se desarrolla pensando exclusivamente  en los turistas, en aquellas personas que puedan llegar a visitar nuestra ciudad. El Museo se pensó, nace y se desarrolla como una institución cultural, con unas características definidas, al servicio de la ciudadanía zafrense, como ocurre con la Biblioteca Pública o la Casa de la Juventud. Pero, en contraste con estas, las salas y espacios del Museo atraen, además, a un público foráneo que viene a conocer y a disfrutar del patrimonio histórico, cultural y artístico que se les ofrece.
Juan Carlos Rubio Masa