Calvario
Estampa calcográfica a buril y coloreada
27 x 17.5 cm
Escuela flamenca
Mediados del siglo XVII
Museo Santa Clara, Zafra
Este grabado representa a Cristo en la cruz rodeado por la Virgen y el apóstol Juan. Es una escena conocida como Calvario, por el monte extramuros de Jerusalén donde ocurrió la crucifixión. El nombre deriva de Calvaria, traducción al latín del arameo Gólgota o «lugar de la Calavera», por la apariencia del cerro pelado en el que la tradición situaba la sepultura de Adán, sobre la que se hincaría la cruz de la Redención.
Los cuatro evangelistas concuerdan en señalar el sitio, pero Juan nos cuenta, además, que junto a la cruz estaban «su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Clopás, y María Magdalena» y él mismo, el «discípulo a quien amaba», que toma parte del drama de la Pasión como testigo anónimo (Jn 19 25-26). Todos estos personajes pueden aparecer en un Calvario, pero lo usual es limitarlo a los tres que vemos.
La estampa, arrancada de un misal impreso probablemente en Amberes, es una obra devota que se inspira y fusiona dos grabados. De uno, obra del veneciano Jacopo Palma el Joven (1544-1628), deriva la composición general; y del otro, del flamenco Hieronymus de Wierix (1553-1619), tan solo el ademán de los tres ángeles que revolotean alrededor de Cristo aprestándose a recoger en unos cuencos la sangre que gotea de los clavos. Los evangelios nada dicen de ellos, pero es una iconografía medieval que identifica la sangre que mana de las llagas como Fuente de la Vida que limpia de todo pecado y mancha.