La Asociación de Amigos del Museo ha donado dos grabados del tercer Duque de Feria al Museo de Santa Clara
Uno de los grabados adquiridos por la asociación /
Cedida
En breve se inaugurará una exposición
Los
consiguió en el Mercado de Antigüedades, datan del siglo XIX, el pintor
español José de Madrazo los dibujó y fueron traspasados por el grabador
francés Pierre-Jules Jollivet en la Real Empresa de Litografía de
Madrid
La
Asociación de Amigos del Museo y del Patrimonio de Zafra compró hace
unos meses en el Mercado de Antigüedades dos grabados del siglo XIX,
concretamente del año 1826, que se imprimieron en la Real Empresa de
Litografía de Madrid. Ambas piezas han sido donadas al Museo de Santa
Clara
El director de este museo, Juan Carlos Rubio, ha
explicado la importancia e interés que estas piezas tienen para la
ciudad, y es que en ambos se representa al tercer Duque de Feria, uno de
los grandes generales de la Guerra de los 30 Años. En concreto se
representa al duque 'Socorriendo una plaza' y 'Ganando por asalto la
Plaza de Reynfelt'.
En
Madrid, durante la época de Felipe IV, en el Palacio del Buen Retiro,
existía un Salón de Reinos (el Salón del Trono). En esa estancia estaban
representadas una serie de batallas, muy importantes de la época de
Felipe III y Felipe IV. En tres de los 20 cuadros que allí se exponían,
estaba representado el tercer duque de Feria, del que se representaron
tres grandes batallas del siglo XIX.
El pintor español José de
Madrazo los dibujó y fueron traspasados por un grabador francés,
Pierre-Jules Jollivet a la imprenta. De ahí salió una colección de la
que se conservan muy pocos ejemplares, algunos están en la Biblioteca
Nacional y algunos en el Museo del Prado.
El segundo de los grabados adquiridos / CedidoEn
el Mercado de Antigüedades, la Asociación de Amigos del Museo consiguió
dos ejemplares, «falta un tercero –dice Rubio, pero esperemos que algún
día llegue a formar parte de la colección artística del Museo de Santa
Clara».
Estos dos grabados tienen unas dimensiones de 40 x 20
centímetros. El director del museo asegura que tienen una calidad
«excepcional», y destaca la importancia que tiene esta adquisición para
la ciudad, no sólo porque quien hasta allí se acerque va a conocer estas
obras de arte y su vinculación con otras pinturas, «con ellos también
se pone de manifiesto el interés de la Asociación de Amigos del Museo y
del Patrimonio por el patrimonio local y por incrementarlo», indica Juan
Carlos Rubio, quien pone en valor además el gran esfuerzo realizado por
esta asociación para adquirir estas obras que han donado al museo. «No
debemos hablar de valor material, si no histórico y cultural. La
asociación ha traído a Zafra dos piezas de un gran personaje que vivió
temporadas en Zafra y fue fundamental para la ciudad, sus donaciones de
obras de arte fueron importantes, así como lo fue su preocupación por
culminar la obra del mecenazgo de la Casa de Feria», asegura.
Está
previsto que en las próximas semanas se inaugure una exposición
dedicada al tercer duque de Feria, en la que se podrán contemplar estos
dos nuevos grabados, otros que se guarda otro grabado en depósito,
fotografías y otras reproducciones de cuadros.
El Museo Santa Clara les invita al tradicional Concierto de Otoño, que se celebrará el próximo viernes 8 de noviembre, a las 20:00 horas, en la iglesia conventual. La Coral Nuestra Señora de la Esperanza de Valencia del Ventoso, dirigida por D. Remedios Álvarez Mulero, se encargará de deleitarnos con una selección de su variado repertorio. Esperamos su asistencia.
Exvoto Clarisa orando ante un santo franciscano Óleo sobre lienzo 84 x 63 cm Finales del siglo XVII
Monasterio de Santa María del Valle, Zafra
Las palabras voto o exvoto se aplican a la ofrenda a la Virgen o a los santos hecha por un devoto, tras alcanzar un beneficio por su intercesión ante Dios.
Una de las variantes de dichas ofrendas puede ser una «tabla, ó pintura, en que se expressa el mismo beneficio, lo qual suele ponerse pendiente en las paredes ú techumbres de los Santuarios», como señala el Diccionario de Autoridades de 1739. Lo usual es que esta tipología pictórica lleve una leyenda en la base del cuadro en la que se relate la encomienda hecha y el favor obtenido. Pero, su ausencia en este lienzo no es la única anomalía observable. Sobre un fondo de verdura, los personajes representados son, por el hábito que visten, una monja clarisa, al parecer arrodillada y en actitud orante, y un santo franciscano, al que dirige sus súplicas, que abre sus brazos en actitud de acogimiento del sentir de la sor. Nada sabemos de la razón de ese fervor, ni nos es posible identificar al santo, pues carece de todo atributo que lo individualice dentro del santoral franciscano. Quizá por mostrarse barbilampiño, y encontrarnos en Extremadura, pudiéramos aventurar que se tratase de san Diego de Alcalá, canonizado en 1588, tal vez sea san Antonio de Padua, que lo fue en 1233. Más extraño sería que fuese san Pedro Regalado pues fue elevado a los altares en 1746.
El lienzo fue restaurado durante la Campaña de Verano de Restauración de 2014.