viernes, 1 de enero de 2021

PIEZA DEL MES / ENERO 2021

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Beato Juan de Palafox
Grabado al aguafuerte y buril
22.6 x 16.3 cm
Francisco Camilo
Pedro de Villafranca Malagón
Madrid
1665
Monasterio de Santa María del Valle, Zafra



 

Juan de Palafox y Mendoza (1600-1659), obispo de Puebla (Méjico), virrey y capitán general de Nueva España y obispo de Osma (Soria), fue una figura controvertida por su enfrentamiento con los religiosos regulares, sobre todo con los jesuitas, durante su etapa novohispana. 

Su inmensa obra doctrinal y pastoral, su buen gobierno y su lucha contra la injusticia, le valieron muchos enemigos que publicaron libelos y sátiras en su contra, acentuadas tras su muerte e inicio de su proceso de canonización.

Pero tuvo seguidores entusiastas, como su biógrafo que encabeza su texto con un retrato del beato, dentro de un óvalo, al que, por su dictado, el pintor Francisco Camilo rodea de emblemas: a la izquierda, una palma, las llaves de san Pedro, una espada, un báculo y una pluma; a la derecha, una rama de ciprés, una corneta, unos huesos, una bengala y un timón. Debajo, un cráneo con mitra, corona y capelo, a un lado, y flagelo y cilicios, al otro; en medio, una cartela con un texto latino. Y, encima, un corazón alado y rayos y truenos flanqueando un espejo que refleja el cráneo laureado que corona el óvalo.

Este programa iconográfico, propio del Barroco, es un jeroglífico, un juego ingenioso que alude a su vida, obra, virtudes y cualidades. Pero que, al tiempo, evoca una vanitas: un bodegón alegórico que resalta la idea de la fugacidad de la vida en contraste con la permanencia eterna de la virtud y de la fama, como se da a entender en la cartela.



 

 

En GONZÁLEZ DE ROSENDE, Antonio:
VIDA I VIRTVDES DEL ILUSTRÍSIMO I EXCELENTÍSIMO SEÑOR DON IVAN DE PALAFOX I MENDOZA, DE LOS CONSEJOS DE SV MAGESTAD EN EL REAL DE LAS INDIAS, I SVPREMO DE ARAGÓN. OBISPO DE LA PVEBLA DE LOS ÁNGELES, I ARZOBISPO ELECTO DE MEXICO. Virrey que fue, Lugar-Teniente del Rey  Nuestro Señor, su Governador, i Capitán General de la Nueva-España, Presidente de la Audiencia, i Chancillería Real que en ella reside, Visitador General de sus Tribunales, i Juez de Residencia de Tres Virreyes. I últimamente OBISPO de la Santa Iglesia DE OSMA.

Por Julián de Paredes, Madrid, 1666.

 

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Galería alta del Museo
Del 2 al 31 de enero de 2021

 

domingo, 13 de diciembre de 2020

"Zafra en tiempos de la guerra de la Independencia"
de José María Moreno González, Cronista Oficial de la ciudad de Zafra.
 
Presentación virtual desde el Museo Santa Clara a cargo de José María Lama Hernández.
Sábado 19 de diciembre de 2020
12:30 h.

 
Para unirse a la reunión Zoom:
https://zoom.us/j/98104310168
ID de reunión: 981 0431 0168


 

martes, 1 de diciembre de 2020

PIEZA DEL MES / DICIEMBRE 2020

Iglesuela de hojalata
Hojalata, cristal, latón e hilos metálicos
32 x 17.5 x 33 cm
Siglo XIX
Monasterio de Santa María del Valle, Zafra




 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En el claustro monástico hay una hornacina acristalada en la que las monjas veneran y conservan una imagen, de tamaño natural, de san Buenaventura revestido con el hábito cardenalicio. En su mano izquierda ostenta como atributos un libro de talla y, sobre él, esta iglesia en miniatura, confeccionada por un hábil hojalatero.

Plateada para ocultar la pobreza matérica, es una ingenua y evocadora síntesis de un edificio eclesial: un volumen prismático o nave con contrafuertes y pináculos en las esquinas, un fanal acristalado que alude al crucero y al ábside, y una fachada con su puerta abatible y una espadaña con tres campanillas colgantes de sus huecos.

La iglesia, como distintivo iconográfico, es propia de los padres o doctores de la Iglesia: santos reconocidos por los concilios o los papas como maestros de la fe. Ocho eran los primeros, cuatro de rito latino (Ambrosio, Jerónimo, Agustín y Gregorio Magno) y cuatro de rito oriental (Atanasio, Basilio, Gregorio Nacianceno y Juan), todos de los siglos IV y V.

Once siglos después, los papas definieron los criterios para acceder a tal dignidad y nombraron como doctores al dominico Tomás de Aquino (1567) y al franciscano Buenaventura de Fidanza (1588).

Desde entonces acá, la nómina de los doctores modernos alcanza los treinta y seis, entre ellos Juan de la Cruz (1926), Teresa de Jesús (1970), la primera doctora de la Iglesia, y Juan de Ávila (2012).

 

 

 

 

 

 

Galería alta del Museo
Del 1 al 31 de diciembre de 2020