lunes, 7 de enero de 2008

PIEZA DEL MES DE ABRIL 2007












Cristo amarrado a la columna
Madera policromada
172 x 85 x 82 cm.
Blas Molner Zamora
Sevilla, 1775
Monasterio de Santa María del Valle. Zafra


Inscripción: «ESTE S[EÑO]R LO COSTEARON SVS ESCLAVAS, D[OÑ]A ANTONIA, D[OÑ]A ISABEL,
D[OÑ]A SEBASTIANA I D[OÑ]A MARÍA MONTOIA, I SOLÍS. COSTÓ CIEN PESOS. LO HIZO BLAS MOLNER, NATVRAL DE VALENCIA, DIRECTOR DE LA REAL ACADEMIA DE LAS TRES NOBLES ARTES, AÑO DE 1775 EN SEVILLA.»

Exposiciones: Extremadura. Fragmentos de identidad. Don Benito, 1998.


De entre las obras artísticas del Convento de Santa Clara destaca esta imagen pasional tallada por el escultor Blas Molner (Valencia, 1737-Sevilla, 1812).
Es una de las pocas obras documentadas del artista, realizada por encargo de cuatro hermanas, apellidadas Montoya y Solís, que habían profesado en el convento en el último tercio del siglo XVIII. La inscripción de la peana señala, además, que costó cien pesos y que fue tallada en Sevilla el año de 1775, mientras Molner ocupaba la dirección de la Real Academia de las Tres Nobles Artes.
Cristo aparece ligeramente encorvado al tener sus manos atadas a una columna de escasa altura, según el ejemplar venerado en Santa Práxedes de Roma. La talla, policromada a pulimento, revela una anatomía y unas huellas de laceración convincentes. Su dolorido rostro muestra la boca entreabierta como exhalando un sordo quejido.
Es una obra devota concebida para conmover a los fieles, tanto en el altar como en el paso procesional, y buscar su compasión a la vista de la crudeza de su dolor y de su insondable soledad.
Aunque Blas Molner pueda ser considerado por su corrección formal como un academicista neoclásico, en esta obra es evidente aún la fortaleza de la tradición barroca en la escultura sevillana de finales del siglo XVIII.
Juan C. Rubio Masa