lunes, 7 de enero de 2008

PIEZA DEL MES DE JUNIO 2007


Pináculo heráldico de la fuente claustral
Mármol
56 x 27 x 27 cm.
Siglo XVII
Monasterio de Santa María del Valle. Zafra


Desde que se descubriese el manantial conocido como Madre del Agua, los Condes de Feria controlaron su uso público y privado.
Para abastecer a la población, a mediados del siglo XV, mandaron construir extramuros el Pilar del Conde, después llamado del Duque, una fuente con un enorme abrevadero en la que estamparon sus blasones como señal de dominio y munificencia.
Desde aquí el agua era traída encañada a una arqueta que la distribuía, a través de unas tuberías cerámicas conocidas como pajas, hacia el alcázar condal, la más profunda y segura de abastecimiento en épocas de sequía, y al convento de Santa Clara. El de Santa Marina, pese a su cercanía a la residencia señorial, no fue autorizado a servirse del manantío hasta el siglo XVII.
En Santa Clara, la paja, que se soterró bordeando la muralla, penetraba por el sur hasta alcanzar las oficinas monásticas que la necesitaban.
Ya en el Seiscientos, para aprovechar la abundancia de caudal, la abadesa y monjas decidieron colocar una fuente en el comedio del claustro. Los canteros, que aprovecharon las vecinas canteras de mármol de Alconera o Burguillos para fabricarla, optaron por un diseño clásico y apenas ornamentado: un pilón rectangular de pretil bajo y una copa central con cuatro caños de latón dorado.
En uno de los lados menores de la taza se dispuso el pináculo heráldico que exponemos. Consta de un pedestal de molduración clasicista, en el que se ajustaría el caño metálico, y un remate piramidal en el que se alternan una hoja de higuera con una mano alada, empuñando una espada, que son armas de los Figueroa y Manuel, respectivamente.
Estos blasones, aunque son propios de los primeros condes, Lorenzo Suárez de Figueroa y María Manuel, fueron usados en los escudos de sus sucesores; por lo que la ostentación que de los mismos se hace en la fuente y se reitera en distintas dependencias monásticas alude al continuado patronazgo de la Casa de Feria sobre la comunidad de clarisas de Santa María del Valle.
Juan C. Rubio Masa