miércoles, 1 de abril de 2026

PIEZA DEL MES / ABRIL 2026


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cristo muerto en la cruz
Madera de boj en su color con detalles polícromos 
Cruz: 44.5 x 39.5 cm
Cristo: 29.5 x 23.5 cm
Taller Flamenco 
Primeras décadas del siglo XVI
Monasterio de Santa María del Valle, Zafra


Este pequeño crucificado tiene una gran afinidad con el Cristo de La Laguna, una imagen por la que los canarios profesan gran devoción. Si bien, la tinerfeña es de tamaño casi natural y policromada, mientras que esta se concibió para la devoción privada, yendo la madera en su color con toques polícromos. 

En ambas se mantienen rasgos goticistas entrelazados con los aportados por la entonces novedosa corriente renacentista: la curvatura que describen los cuerpos, más pronunciada en el expuesto, se funde con un sugerente, naturalista y minucioso estudio anatómico. También encontramos analogías en la disposición de la cabeza, de los pies y manos o en la llaga del costado, así como en la compostura de los cabellos o en el nudo del paño de pureza. 

Siendo las similitudes tantas, podría estimarse que las imágenes sean fruto de un mismo taller o ámbito artístico, concretamente el flamenco de principios del Quinientos. No obstante, existen diferencias entre ambas, derivadas de los distintos materiales y acabados empleados o de las funciones a las que se destinarían. Pero, la más llamativa es la ausencia de corona de espinas, extraviada sin duda, en la pieza de gabinete; cuando la del Cristo lagunero va tallada en la propia cabeza.  

Aunque, podría considerarse la menor como una tardía reinterpretación devota, el empleo de madera de boj nos orienta hacia un taller centroeuropeo habituado a su labra, en la que el grafismo de la gubia había de ser delicado y el pulido preciso para resaltar el marfileño color natural.

 

Hasta el 30 de abril de 2026
Galería alta 



martes, 24 de marzo de 2026

«LA PLEGARIA DEL FLAMENCO. LA EXALTACIÓN DE LA SAETA» 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Con esta actividad, programada para la Cuaresma de 2026 por toda Extremadura, finaliza el programa «La Plegaria del Flamenco» en la Iglesia Conventual de Santa Clara de Zafra. 
La Consejería de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes de la Junta de Extremadura, en colaboración con CEMART y los ayuntamientos de Badajoz, Cáceres, Jerez de los Caballeros, Mérida, Plasencia, Trujillo y Zafra, junto a la producción de Mariscal Producciones Artísticas, presenta para la Cuaresma 2026 la Exaltación de la Saeta: “La Plegaria del Flamenco”, una propuesta artística que rinde homenaje a una de las manifestaciones más profundas y representativas de la Semana Santa en Extremadura.
La Semana Santa extremeña no se limita a una semana concreta: se vive con intensidad durante todo el periodo de Cuaresma. Desde el Miércoles de Ceniza hasta la llegada de las procesiones, los pueblos y ciudades de la región celebran numerosos actos religiosos, culturales y tradicionales que crean un ambiente de solemnidad, recogimiento y fervor popular.
En este contexto, la música ocupa un lugar esencial: conciertos de música sacra, repertorios dedicados a la Pasión de Cristo, música de capilla, bandas de cornetas y tambores, marchas procesionales… y, de forma muy especial, la saeta, ese cante desgarrado y sincero que se eleva como plegaria íntima desde la voz del pueblo.
“La Plegaria del Flamenco” reúne a 14 artistas del cante flamenco extremeño, que elevarán sus oraciones jondas en las siete localidades que ostentan la catalogación de Interés Turístico, distinción que subraya el enorme valor cultural y artístico de sus celebraciones. Dos de estos artistas tendrán lugar en el acto de Zafra.
El elenco artístico está integrado por: Miguel de Tena, Esther Merino, Pedro Peralta, Maite Olivares, Carmen Tena, El Perrete, Manuel Pajares, Tamara Alegre, Jorge Peralta, María Metidieri, Rocío Llanes, Pedro Cintas, Nane Ramos y Paquillo El Levita.
La exaltación de la Saeta y de la Pasión de Cristo estará a cargo de Perico de la Paula, en un formato escénico que combina palabra y cante en un diálogo íntimo entre fe y flamenco.
El cartel anunciador de esta edición es obra del ilustrador extremeño Pablo Pámpano, profesor de Diseño Gráfico en la Escuela de Arte y Superior de Diseño de Mérida, aportando una identidad visual contemporánea a una tradición profundamente arraigada.
Con «La Plegaria del Flamenco, la Exaltación de la Saeta 2026» se consolida como una cita cultural de referencia en la Cuaresma extremeña, reforzando el vínculo entre patrimonio, espiritualidad y flamenco, y proyectando la riqueza artística de la región más allá de sus fronteras.
En el Museo Santa Clara actuarán el cantaor Jorge Peralta y la cantaora zafrense Rocío Llanes, contando para ello con la colaboración del Ayuntamiento y del propio Museo, así como con la coordinación técnica de la Casa de la Juventud.

ZAFRA, JUEVES 26 DE MARZO, PROGRAMA DE LA ACTIVIDAD
El Ayuntamiento de Zafra y la Junta de Extremadura presentan un acto que fusiona una conferencia sobre la Saeta y la Pasión de Cristo con la emotiva tradición del cante por saetas, con la participación de Perico de Paula como conferenciante, y de Jorge Peralta y Rocío Llanes, artistas del cante flamenco jondo.
La tradición de la Semana Santa en Extremadura vive un momento de gran auge, como demuestran los miles de personas que visitan la región para presenciar sus celebraciones. Su especial encanto radica en la fuerza de sus imágenes y en el espectacular marco en el que procesionan, habitualmente los cascos históricos de gran valor patrimonial, como ocurre en la ciudad de Zafra.
El cante de la saeta, uno de los pilares más emocionales de nuestras Semanas Santas, será promovido en el marco de actividades especiales que enriquecerán la vivencia cuaresmal y ofrecerán al público una experiencia más profunda.
El acto se compone de dos elementos esenciales:
1. Conferencia sobre la Saeta y la Pasión de Cristo
La persona conferenciante guiará a la audiencia en una reflexión profunda sobre los acontecimientos de la Pasión de Cristo y sobre el origen de la saeta. La exposición ofrecerá una mirada histórica y espiritual, apoyada en imágenes y relatos evocadores.
2. “La Saeta” en vivo
El público podrá disfrutar de la emoción única de una expresión artística que fusiona devoción y cante flamenco. Dos voces saeteras interpretarán diferentes estilos, alternando sus intervenciones con el contenido de la conferencia.

DATOS DEL ACTO

Lugar: Museo Santa Clara de Zafra - Iglesia Conventual.
Horario: 20:30 h (al finalizar la misa).
Duración: 75 minutos.
Entrada: Libre hasta completar aforo.
Organizan: Junta de Extremadura- Consejería de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes-CEMART. Ayuntamiento de Zafra- Área de Cultura y Turismo.
Colabora: Museo Santa Clara.
Coordinación técnica: Mariscal Producciones Artísticas y Casa de la Juventud.

SEMBLANZA DE LAS Y LOS ARTISTAS

Rocío Llanes: Natural de Zafra, inicia su camino en el flamenco desde muy pequeña, de forma autodidacta, escuchando a artistas de distintas épocas para construir su propio estilo. Se adentra en el mundo de la saeta gracias a su abuelo materno, quien le enseñó saetas antiguas que él mismo interpretaba de joven.
En 2012, con solo 17 años, canta su primera saeta al Cristo de la Humildad y Paciencia y a la Virgen de la Salud de Zafra. El Concurso Nacional de Saetas de Zafra la consagra como una de las grandes voces del panorama extremeño. Posteriormente ingresa en el Conservatorio Profesional de Música Cristóbal de Morales de Sevilla, en la modalidad de Cante Flamenco, accediendo precisamente con una saeta.
Jorge Peralta: Nacido en Cáceres, comienza su formación en la saeta y el flamenco a los 8 años. Se ha formado con artistas como Simón García “Niño de la Ribera”, Perico de la Paula, Raquel Cantero, Pedro Peralta y Maite Olivares.
Ha obtenido numerosos reconocimientos en certámenes nacionales de saetas y ha actuado en múltiples localidades extremeñas y murcianas, participando en procesiones, exaltaciones y conciertos de Semana Santa, además de colaborar con diversas bandas municipales de música.

viernes, 13 de marzo de 2026

EXPOSICIÓN TEMPORAL

LOS HERMANOS DEL SEÑOR DE LA HUMILDAD
Exposición temporal del 21 de marzo al 3 de mayo


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL SEÑOR DE LA HUMILDAD
Cristo, sentado, afligido por tantos agravios recibidos, pensativo y melancólico, aguarda a ser clavado en la cruz. El tiempo parece haberse detenido. Toda la gestualidad se condensa en un instante...

Ya ha sido despojado de sus vestiduras. Su boca entreabierta exhala un sordo quejido, evocando el pasaje bíblico: «Ofrecí mis espaldas a los que me golpeaban, mis mejillas a los que mesaban mi barba. Mi rostro no hurté a los insultos y salivazos» (Is 50 6). Es el instante en que inclina y ladea la cabeza para apoyarla sobre la palma de su mano. 

Una escena patética y conmovedora en la que Jesús, el Hijo del hombre, que contempla cómo están cavando el hoyo dónde se hincará la cruz, medita. Su humanidad aflora. Él, solo, exánime, agotado por los golpes y la infamia, coronado de espinas como el rey de un carnaval, y a la espera de la muerte, se nos ofrece acongojado ante su evidente derrota. Su mirada baja y perdida lo dice todo. 

¿Su vida habrá servido para algo? 

NATIVIDAD DE UNA IMAGEN DEVOTA
Esta patética imagen de Cristo surge a finales del siglo XIV en Alemania. Conocida como Christus im elend o Christus in der Rast (Cristo en la miseria y Cristo en reposo, respectivamente), pronto se extiende por el continente. En la zona oriental es Chrystus Frasobliwy (Cristo afligido) o también será Cristo sentado, pensativo o en prisión. En los Países Bajos y Francia será Christ sur la pierre froide (Cristo sobre la piedra fría), en alusión a la roca del Gólgota sobre la que Jesús se sienta, extenuado y maniatado, a la espera de la crucifixión. 

Es una iconografía que no está tomada ni de los Evangelios sinópticos ni de los apócrifos. Quizá surgiera de las predicaciones franciscanas o dominicas, que insistían en el dramatismo de la Pasión, o quizá de los Misterios, unas piezas teatrales religiosas que se dramatizaban durante la Cuaresma o la Semana Santa. 

Mas a comienzos del Quinientos sería reinterpretada por el pintor alemán Alberto Durero. En su Pequeña Pasión nos ofrece la imagen de Cristo acongojado, semidesnudo, sentado en un banco pétreo, encorvado y hundido el rostro en su mano derecha; mostrándonos los estigmas pasionales, coronado de espinas y con las potencias de su divinidad. 

LOS HERMANOS DEL SEÑOR DE LA HUMILDAD
De ese modelo devienen las imágenes de la Humildad y Paciencia que se veneran en España e Hispanoamérica. Muy recurrentes entre los siglos XVI a XVIII, tiene en Zafra como paradigma al Señor de la Puerta de Jerez, la imagen del Cristo meditabundo y melancólico momentos antes de ser crucificado, que se venera desde 1712 en la capilla levantada sobre dicha puerta de la muralla medieval.

Existen, no obstante, ciertas variantes devocionales que surgen al colocar al lado o sobre la figura de Cristo ciertos elementos o postizos que transforman la iconografía original. Así, disponiendo una columna al lado nos transporta a los instantes posteriores a la Flagelación; mientras que si le colocamos una capa sobre los hombros y una caña en su mano se convierte en el Eccehomo, tras la coronación de espinas.

Esta exposición reúne junto a tres antiguos lienzos, procedentes del Monasterio de Santa María del Valle, una colección fotográfica que desea mostrar cómo se ha reinterpretado esta iconografía a lo largo del mundo cristiano desde el siglo XV al XX.