lunes, 17 de mayo de 2010

CONCIERTO DEL CORO DE LA UNIVERSIDAD DE EXTREMADURA

La actuación del Coro de la Universidad de Extremadura, dirigido por Francisco Rodilla, fue todo un éxito.La iglesia conventual llena de un público, más de 250 personas, que vibró con las interpretaciones de música sacra y popular de raíz religiosa de este grupo coral, formado por unos cuarenta intérpretes. La imagen muestra un momento de la actuación en la noche de ayer domingo 16 de mayo.

martes, 11 de mayo de 2010

ACTIVIDADES PROGRAMADAS CON MOTIVO DEL DÍA INTERNACIONAL DEL MUSEO 2010

Domingo, 16 de mayo CONCIERTO Coro de la Universidad de Extremadura Iglesia conventual, 21:00 h. Martes, 18 de mayo ACTO INSTITUCIONAL DEL DÍA DEL MUSEO Entrega de distinciones a guías voluntarios y benefactores del Museo Presentación de la Guía del Museo Santa Clara Actuación del Aula de viento Escuela Municipal de Música Sala baja de las Columnas, 21:00 h. Miércoles, 19 de mayo MINICONCIERTOS EN EL MUSEO Aulas de violín, piano y escolanía Escuela Municipal de Música de Zafra Salas 2, 3 y 4, 20:30 a 22:30 h.

sábado, 1 de mayo de 2010

PIEZA DEL MES DE MAYO

Corona procesional Plata en su color, repujada y cincelada 31 x 37 x 18 cm y 11 cm Ø Francisco de AzconaAñadir imagen Taller cordobés. Entre 1759 y 1767
Monasterio de Santa María del Valle, Zafra Punzones:
del artífice (-ONA), del contraste Bartolomé de Gálvez y Aranda (flor de lis -RANDA) y el león rampante de Córdoba. El cristianismo siempre ha profesado una especial veneración hacia la Virgen María, como Madre del Salvador. A lo largo de la historia, los fieles han hallado en ella refugio y consuelo en la aflicción, los poetas místicos la han revestido de un halo de gracia y hermosura y la Iglesia la ha signado como Reina asunta al cielo. Para expresar esa devoción, desde antiguo, se acostumbró a engalanar las imágenes marianas con vistosos ropajes y costosas joyas, siendo la corona una pieza indispensable. Si en el Medievo las vírgenes las llevaban talladas, avanzado el siglo XVI empiezan a usarse las de metal, adoptando los tipos de corona real o imperial, a las que se suma una ráfaga o resplandor a partir del siglo XVIII. Esta pieza, realizada por Francisco de Azcona, un platero poco conocido aún y cuya producción se sitúa en el tránsito hacia la estética rococó, sigue un modelo que tendrá un dilatado tratamiento en la platería cordobesa dieciochesca. Consta de un aro con molduras sogueadas, canasto con vegetación y cartelas y cuatro bandas o imperiales de perfil sinuoso. Alrededor, la ráfaga de perfil alabeado, con rocallas, ces y tornapuntas, termina en rayos biselados, ondulados y rectos, estos últimos con estrellas.No sabemos para qué imagen del convento se labró esta corona, pero últimamente era usada por la Dolorosa que se venera en la iglesia y procesionaba en las tardes del Viernes Santo zafrense.
Juan Carlos Rubio Masa