martes, 16 de noviembre de 2010

AVISO

HORARIO ESPECIAL DEL 6 DE DICIEMBRE Dada la importancia que el turismo tiene para nuestra ciudad, el lunes 6 de diciembre abrirá sus puertas el Museo en el horario habitual de invierno (por la mañana de 10:30 a 13:30 y por la tarde de 16:30 a 18:15 horas). Cerraremos el jueves 9.

lunes, 1 de noviembre de 2010

PIEZA DEL MES DE NOVIEMBRE

San Diego de Alcalá.
Vida y novena Papel, cuerda y pergamino 19 x 13 x 2 cm Francisco Peña Madrid, 1794 Donación de D. José Luis Nuño Arcos Museo Santa Clara, Zafra En 1400 nacía en San Nicolás del Puerto (Sevilla) un niño al que impusieron el nombre de Diego. Años después, al profesar como hermano lego en el convento franciscano de la Arruzafa, en Córdoba, acompañaría a su nombre el de su aldea. Conocido en vida como fray Diego de San Nicolás pasa al santoral como San Diego de Alcalá, al haber fallecido en esa ciudad en 1463. Fue un fraile inquieto. Estuvo en Canarias como misionero, peregrinó a Roma y vivió en varios conventos hasta recalar en el de Santa María de Jesús de Alcalá de Henares, donde, como no era sacerdote, se ocupó de la portería y de la huerta. Su vehemente caridad y su simplicidad espiritual le hicieron extremadamente popular entre los más necesitados. Tras su deceso, acudieron a su tumba reyes, nobles y prelados rogando su intercesión. Pero fue la curación milagrosa del príncipe Carlos en 1562 lo que llevó a su canonización en 1588. La devoción al santo se extendió tanto, que significativos artistas se encargaron de elaborar su iconografía, desde Zurbarán, Murillo o Carracci en la pintura a Fernández o Mena en la escultura. Una comedia sobre su vida escribió Lope y hasta una ciudad en California adoptó su nombre. El libro, que presentamos, es una traducción del latín de la obra de Francisco Peña, el promotor de su proceso de canonización. Como complemento, en la iglesia pueden contemplarse dos piezas del siglo XVII: un lienzo, de escuela sevillana, en el retablo mayor y una escultura en uno de los colaterales. En ambas, el santo, imberbe, se abraza o muestra la cruz.
JCRM

viernes, 1 de octubre de 2010

PIEZA DEL MES DE OCTUBRE

Copa frutal entre angelotes tenantes Madera policromada 23 x 54 x 5,5 cm Salvador Muñoz (talla) y Juan Montaño (policromía) Entre 1615 y 1623 Monasterio de Santa María del Valle, Zafra
El segundo duque de Feria en su testamento (Nápoles, 1607) disponía su entierro en la capilla de las Reliquias que había mandado labrar en Santa Clara. Y para la liturgia fúnebre ya había enviado, entre otras cosas, «unos çiriales de plata y ébano» y «un terno negro bordado», que pueden verse en el Museo.
Ahora bien, la pequeñez de la capilla y su disposición en el convento volvían irrealizable su voluntad postrera. Por lo que, en el invierno de 1614-1615, su hijo y sucesor estuvo en Zafra concertando la construcción de una nueva con las monjas y los maestros de obra.
Tras su fábrica, se instaló un retablo clasicista en el que se enmarcaron cinco lienzos «de mucho valor» dedicados a San Raimundo de Peñafort, por expreso deseo del finado duque, que era a la sazón virrey de Cataluña cuando el dominico había sido canonizado.
Sustraídas las pinturas por las tropas napoleónicas, del retablo resta solo su arquitectura compuesta por Salvador Muñoz, un ensamblador madrileño afincado en Zafra desde 1609, y dorada por el pintor zafrense Juan Montaño. Y un sexto lienzo, la Conversión de San Pablo, en el ático, pues en la capilla se ganaba un jubileo los veinticinco de enero.
Rematando el sagrario se halla este relieve, que exponemos, en el que dos ángeles, de anatomía aún manierista, unidos por un festón, sostienen una copa ahíta de manzanas. Símbolos del amor en la mitología clásica, para los cristianos lo son, desde el pecado original, del demonio y sus tentaciones. Mas, como iría una cruz hincada en lo alto, el conjunto adquiere un sentido salvífico: Jesucristo redentor del género humano.
Juan Carlos Rubio Masa