Vera effigies de sor María de Jesús de Ágreda
Grabado calcográfico
25.5 x 16.8 cm
¿Clemente Billing?
1681
Monasterio de Santa María del Valle, Zafra
Descendiente de una familia de cristianos viejos, hidalga y bien integrada en Ágreda (Soria), la venerable madre María de Jesús había nacido en esa villa el 2 de abril de 1602. Era hija de Francisco Coronel y Catalina de Arana, un matrimonio de tan acendrada religiosidad que los lleva a convertir su morada familiar en convento de concepcionistas, en el que profesan la madre y sus dos hijas en 1619; mientras el padre y los dos hermanos lo hacía en un convento franciscano.
Pronto, la joven comenzó a experimentar arrebatos místicos y episodios sobrenaturales que darán que hablar en el reino. Y tanto que su popularidad llegará al propio rey Felipe IV, con quien mantendrá una relación epistolar durante veintidós años.
Pero, sor María es reconocida y su figura estudiada por ser autora del tratado Mística Ciudad de Dios, uno de los textos religiosos más editados y leídos del Barroco hispano y el que le daría fama. Aunque, también lo fue por el prodigio de la bilocación: extraño fenómeno por el que, al tiempo que residía en su convento de Ágreda, fue vista catequizar a los indígenas de Nuevo México.
En el retrato se la representa como la monja que era, pero en pose de escritora, dado el ademán de sostener la pluma y su obra cumbre. Su mirada elevada hacia el resplandor celeste evoca la inspiración divina de su libro. En el grabado se nos aclara que tenía entonces sesenta y tres años, una edad avanzada para la época.
