sábado, 31 de agosto de 2024

PIEZA DEL MES / SEPTIEMBRE 2024

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tembladera
Plata en su color moldeada y recortada
6 x 12 cm
Finales del siglo XVII
Monasterio de Santa María del Valle, Zafra




La tembladera es un pequeño vaso de plata de poco grosor que se empleaba para beber. De ahí su boca ancha, redonda, su labio exvasado y las dos asas para sostenerla. 

Esta pieza, de sencillas líneas, la labró un platero moldeando una delgada chapa de metal hasta alcanzar la forma curvilínea deseada, recortando las asas de cartones en forma de ge y soldándolas de tal manera que la curva superior sobrepase el borde del recipiente. Tras ser pulida, pasaría el examen del fiel contraste cuyo carreteado, con el que se verificaba la ley de la plata, encontramos en la base, sin más punzones o marcas.

Durante el siglo XVII fue frecuente la producción de tembladeras y abundantes los libros de dibujos de platería que las representan, lo que conllevaba un uso destacado en las casas acomodadas, como explicitan también los inventarios de bienes. Las nuevas costumbres aristocráticas, introducidas con la dinastía borbónica en el siglo siguiente, fueron arrinconando su uso y producción, aunque se mantuvo más tiempo en zonas periféricas. 

A partir de entonces, muchas acabaron fundiéndose para fabricar nuevas piezas de platería, pero algunas se conservaron al pasar al uso litúrgico, sirviendo como purificadores en los que los sacerdotes se enjuagaban los dedos antes de dar la comunión a los fieles. No obstante, el formato de la tembladera evolucionó en el catavino o taza destinada a probar el vino de cubas o tinajas.

 

 Galería alta
 Hasta el 30 de septiembre de 2024

 

miércoles, 31 de julio de 2024

PIEZA INVITADA / AGOSTO-OCTUBRE 2024

Dentro del programa conmemorativo del 40 aniversario de la apertura del Archivo Histórico Municipal, este trimestre presentamos dos documentos que nos hablan de otras tantas catástrofes naturales, un terremoto y una gran tormenta, ocurridas en Zafra en los siglos XVIII y XIX, narradas por los contadores ducales en sus informes a sus señores.

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Dos catástrofes naturales ocurridas
en Zafra narradas por los contadores ducales
 

 Papel y tinta

Sobre un terremoto
32 x 21 cm
Zafra, 3 de junio de 1761
Aranjuez, 11 de junio de 1761

Sobre una gran tormenta
31.2 x 20.8 cm
Zafra, 23 de junio de 1808
Madrid, 8 de agosto de 1808

Archivo Histórico Municipal de Zafra
Fondo Estado de Feria



A lo largo de su historia, Zafra ha sufrido reiteradas catástrofes naturales debido a la geología o la climatología de la región en que se asienta. Muestras son las narradas en estas dos cartas que los contadores ducales envían en 1761 y 1808 a sus señores para informales de lo acontecido.

La más antigua habla de un «temblor de tierra» que ocurrió «poco antes de las 6 de la mañana» del día 3 de junio de 1761. De su duración, «cosa de un minuto», que fue menor que el terremoto ocurrido dos meses atrás, el día postremo de marzo. De sus efectos, que se mostró «ruidoso, estremeciéndose los edificios»; si bien, no sufrieron «ruina, ni quebranto» y no hubo «desgracia alguna» entre el vecindario. Era entonces Luis Antonio Fernández de Córdoba y Spínola, XI duque de Medinaceli y X de Feria.

La otra carta cuenta que el 14 de junio de 1808, apenas iniciada la guerra de la Independencia, se desencadena «una terrible tempestad de truenos y relámpagos», que descarga sobre la villa y la mitad de su término una granizada de «piedra de bastante magnitud». La sementera y las huertas quedaron enteramente arrasadas y los vecinos sintieron pánico creyendo «perecer por haber estado como media hora» cayendo pedrisco. El contador se detiene en apuntar que destrozó las vidrieras de su cuarto y lastimó la madera de los bastidores. Aunque el duque era Luis Joaquín Fernández de Córdoba y Benavides, XIV de Medinaceli y XIII de Feria, responde la carta su esposa María de la Concepción Ponce de León y Carvajal.

 

 

Galería alta
Hasta el 31 de octubre de 2024

EXPOSICIÓN TEMPORAL

 PRORROGADA HASTA EL 18 DE AGOSTO DE 2024