miércoles, 1 de diciembre de 2010

PIEZA DEL MES DE DICIEMBRE

Luna Plata parcialmente dorada, repujada y cincelada 55 x 67 x 6 cm Taller cordobés Siglo XVIII
Donada en 2010
Restaurada por la Asociación de Amigos del Museo y del Patrimonio de Zafra
Museo Santa Clara, Zafra La serpiente, disfraz del adversario de Dios y enemigo del hombre en el que se reconoce al diablo, abre sus dentadas fauces para ofrecernos una hermosa manzana. Lo hace como si estuviese enroscada en aquel árbol del Edén, el del conocimiento del bien y del mal, cuyo fruto había sido vedado a nuestros primeros padres. El Génesis refiere que el maligno, con astucia y falsas promesas, les lleva a quebrantar el mandato y como, enseguida, Eva y Adán despiertan sus conciencias, advierten su miseria e imaginan la muerte. El reptil, sin embargo, envuelve el comedio de una luna de plata en cuarto menguante. Una pieza que, colocada a los pies de una imagen mariana, recuerda la maldición de Yahveh a la sierpe por la que el linaje de la mujer, María según la Iglesia, «te aplastará la cabeza, mientras tú le acecharás el calcañal». Pero, también, evoca la visión apocalíptica de la Virgen: una mujer encinta, «vestida de sol, con la luna bajo sus pies», y a punto de dar a luz. Mientras el «gran Dragón, la Serpiente antigua» aguarda inmisericorde para devorar a su Hijo. Y las estrellas de dieciséis puntas alternantes, que rematan la luna, emblema de la noche, aluden a la Stella Matutina de la Letanía Lauretana: la Estrella de la Mañana, la más luminosa, la que anuncia, aún con luz, al Sol de Justicia que es Cristo. Esta media luna, gruesa y con arista meridiana, carece de marcas de platero, mas los carreteados que se advierten en el reverso, líneas realizadas con un punzón de media caña, son similares a los de otras piezas de talleres cordobeses que guarda el convento.
Juan Carlos Rubio Masa

martes, 16 de noviembre de 2010

AVISO

HORARIO ESPECIAL DEL 6 DE DICIEMBRE Dada la importancia que el turismo tiene para nuestra ciudad, el lunes 6 de diciembre abrirá sus puertas el Museo en el horario habitual de invierno (por la mañana de 10:30 a 13:30 y por la tarde de 16:30 a 18:15 horas). Cerraremos el jueves 9.

lunes, 1 de noviembre de 2010

PIEZA DEL MES DE NOVIEMBRE

San Diego de Alcalá.
Vida y novena Papel, cuerda y pergamino 19 x 13 x 2 cm Francisco Peña Madrid, 1794 Donación de D. José Luis Nuño Arcos Museo Santa Clara, Zafra En 1400 nacía en San Nicolás del Puerto (Sevilla) un niño al que impusieron el nombre de Diego. Años después, al profesar como hermano lego en el convento franciscano de la Arruzafa, en Córdoba, acompañaría a su nombre el de su aldea. Conocido en vida como fray Diego de San Nicolás pasa al santoral como San Diego de Alcalá, al haber fallecido en esa ciudad en 1463. Fue un fraile inquieto. Estuvo en Canarias como misionero, peregrinó a Roma y vivió en varios conventos hasta recalar en el de Santa María de Jesús de Alcalá de Henares, donde, como no era sacerdote, se ocupó de la portería y de la huerta. Su vehemente caridad y su simplicidad espiritual le hicieron extremadamente popular entre los más necesitados. Tras su deceso, acudieron a su tumba reyes, nobles y prelados rogando su intercesión. Pero fue la curación milagrosa del príncipe Carlos en 1562 lo que llevó a su canonización en 1588. La devoción al santo se extendió tanto, que significativos artistas se encargaron de elaborar su iconografía, desde Zurbarán, Murillo o Carracci en la pintura a Fernández o Mena en la escultura. Una comedia sobre su vida escribió Lope y hasta una ciudad en California adoptó su nombre. El libro, que presentamos, es una traducción del latín de la obra de Francisco Peña, el promotor de su proceso de canonización. Como complemento, en la iglesia pueden contemplarse dos piezas del siglo XVII: un lienzo, de escuela sevillana, en el retablo mayor y una escultura en uno de los colaterales. En ambas, el santo, imberbe, se abraza o muestra la cruz.
JCRM